domingo, 5 de julio de 2020

La tele-esclavitud


La tele-esclavitud
Por motivos de la pandemia muchas personas hemos tenido que desarrollar nuestras funciones desde la casa, conservar el empleo, todo un privilegio en medio de la crisis económica actual.          El teletrabajo o trabajo remoto ya existía en nuestra legislación Colombiana a través de la ley 1221 del año 2008 y solo hasta el año 2012 se expidió el decreto reglamentario.
El teletrabajo es una modalidad laboral a distancia, la OIT lo define como una forma de trabajo realizado alejado de una oficina central, separada de sus colegas de trabajo pero la comunicación sigue existiendo a través de la tecnología.

Las ventajas de esta modalidad son para las dos partes, horarios flexibles, se trabaja desde cualquier lugar, hay reducción de costos fijos para el empresario, promueve la inclusión social, mejora el tránsito y los índices de contaminación en las ciudades, entre otras.

Es un escenario común escuchar amigos, familiares quejándose de esta modalidad, que no hay descansos, que se la pasan trabajando más tiempo, que están saturados de reuniones, de vigilancia a distancia de sus jefes; no todos tienen un espacio exclusivo en su hogar para trabajar; sumado al ruido externo de las ventas ambulantes, cantantes y toda interrupción auditiva; en algunos casos además del teletrabajador, están los hijos estudiando de forma remota y no cuentan con los dispositivos ni la conectividad adecuada para todos, la mezcla de actividades laborales con las de hogar se le ha vuelto un caos a muchas personas.

El término “tele-esclavitud” se lo escuche a la rectora de la universidad EAN brigitte baptiste manifestando su inconformidad con esta nueva realidad. Es falta de cultura empresarial sin duda; estamos todos aprendiendo a vivir de formas un poco distintas por la situación ya conocida. El exceso de trabajo puede llevar al síndrome de burnout o trabajador quemado; aquel que sufre desgaste físico y emocional y apatía por su empleo; cansancio físico, ansiedad, insomnio o cambios de comportamiento.  Esto también puede ser calificado como enfermedad laboral.

Los empresarios que no confían en su personal desde la casa, deberían en mi humilde opinión empezar por entender que están trabajando con adultos; o no sé qué clase de adultos necesitan;  Se debe empezar a pedir resultados o productos a los trabajadores, no horas, ni jornadas, ni encontrar oficios rebuscados para justificar los salarios.

Las videoconferencias son otro de los problemas, si bien nos acerca, a veces son innecesarias y aburren; no es necesario horas de videoconferencia, creería que deben ser muy puntuales; y veinte minutos es más que suficiente para una reunión;  las reuniones virtuales no requieren el uso constante de cámara que afecta la conectividad; el ruido externo es algo inevitable tal parece; se requiere de un orden del día; definir tareas previas, llevar resultados, fijar una agenda, una hora de inicio y de finalización;  lo anterior para que sea realmente necesaria la reunión.


Necesitamos aprender a comunicarnos; es terrible que en las empresas se use whatsapp como medio de comunicación, cuando de por si es una red social; ¿compartiría usted asuntos laborales e información de la oficina por Facebook o instagram?  ¿Entonces porque lo hacen por whatsapp?
Es necesario además, Aprender a escribir de manera clara y concreta; enfocarse; pocas palabras por frase; palabras claves y datos; no adjetivos. Adicional acondicionar un buen lugar de trabajo desde la casa y hacer lo que llaman los expertos en trabajo remoto, un contrato laboral con su familia; definir reglas y rutinas.

El trabajo remoto seguirá aumentando, requiere de un cambio de pensamiento y adaptación por parte de trabajadores y empresarios; en algunos países de la unión Europea las empresas reconocen pagos a los trabajadores por cuentas de internet y energía eléctrica y asumen el costo de sillas ergonómicas y escritorios, según cifras del ministerio de trabajo, en Colombia se pasó de 122 mil teletrabajadores a casi 4 millones de personas en estas condiciones, es por esto que hay que seguir reglamentando esta modalidad.

Alex Granados Trujillo

sábado, 23 de mayo de 2020

Decisiones Éticas y Responsabilidad Social del Contador Público

20 de Noviembre de 2013

Decisiones Éticas y Responsabilidad Social del Contador Público

Autor: Alex Fernando Granados
 Esp. en Derecho Tributario     

En atención al acuerdo al que llegaron el Gobierno Nacional y las FARC sobre participación política en las negociaciones de Paz;  pregunté antes de dar inicio a mi clase a los alumnos de noveno semestre de Contaduría Pública, si estaban de acuerdo o no con la salida negociada al conflicto armado de nuestro país; de 20 personas, 3 aprobaron la aprobaron  y los restantes (17) afirmaron que la solución debe darse de manera militar. Me sorprendió el resultado de esta improvisada encuesta y pedí a quienes dieron como respuesta un “no”, sus argumentos. Los testimonios me resultaron un tanto egoístas, teniendo en cuenta la historia de nuestro país, que en 50 años de conflicto ha pagado un precio muy alto, en su mayoría traducido en la pérdida más de  220 mil vidas.  

Si los estudiantes y profesionales pierden su sentido crítico, del Ethos, del Humanismo, de la cooperación, de la solidaridad para ser sensibles a la desigualdad, a la miseria, al desempleo, a la injusticia, a la corrupción; fenómenos que vienen siendo los verdaderos problemas de la sociedad Colombiana, ¿de dónde sacaran elementos para la tan nombrada Responsabilidad Social empresarial?  

De manera empírica podemos coincidir en que el ejercicio de la profesión de contador público está viciado, por  fallas que se presentan día a día, exista o no dolo, por el afán de los empresarios en obtener lucro y maximizar el valor de cierta entidad; o por omisiones en las que se incurren por el exceso de responsabilidades en cabeza del contador público que actúa como: revisor fiscal, auditor, consultor y asesor, según sea el caso.  

La responsabilidad social empresarial es una práctica en la que las empresas generan valor agregado teniendo en cuenta –entre otras cosas-  que el sistema económico actual prevé la escases de los recursos no renovables, que se debe reparar los efectos de la expansión de las industrias. La responsabilidad social del individuo, que para nuestro caso es el Contador Público, recae sobre el interés general, y cómo sus actuaciones pueden afectar a los usuarios de la información que hoy en día no son internos ni externos, sino indeterminados.  

No es gratis que los contadores públicos tengan tarjeta profesional y que por Ley se tenga un código de ética para ellos; la responsabilidad implica el compromiso, la obligación de hacerse cargo de sus actos y de las consecuencias y efectos que estos tienen sobre la sociedad, por tanto, va mas allá del simple cumplimiento de la ley, la implicación suprema es el “interés general”.  

Así las cosas, es muy común encontrar contadores públicos que participan en actos tales como la firma de certificaciones no basadas en la realidad, elaboración de soportes para la solicitud de saldos a favor originados en IVA con información contraria a la realidad; Revisores fiscales que no ejercen vigilancia  y control y se limitan a firmar y cobrar sus honorarios;  expedición de dictámenes limpios cuando en mucho casos el mismo debería tener salvedades, retención de libros de comercio de sus clientes; participación en la evasión de impuestos, entre muchas otras.  

No pretendo criminalizar al contador público, ni mucho menos estigmatizarlo, la intención es  recordar la importancia que implican sus actuaciones  y las consecuencias que, como efecto domino, afecta a un grupo de personas. El ejercicio del contador público debería ser más participativo de las decisiones que se toman en su país, no aislado y sesgado a lo técnico netamente.  

De todo lo anterior, y a modo de reflexión, me permito citar un extracto de los manuscritos filosóficos y económicos de París, 1844, Marx: “ La economía política ciencia del capital, no conoce al trabajador parado, al hombre de trabajo en la medida en que se encuentra fuera de esta relación laboral; el pícaro, el sinvergüenza, el pordiosero, el parado, el hombre de trabajo, hambriento, miserable y delincuente, son figuras que no existen para ellas; si no solamente para otros ojos, para los ojos del médico, del juez, del sepulturero, del alguacil de los pobres etc. Son fantasmas que quedan fuera de su reino, por eso, para ella, las necesidades del trabajador, se reducen solamente a la necesidad de mantenerlo durante el trabajo, de manera que no se extinga la raza de los trabajadores”.

¿Es importante conocer la historia de la #Contabilidad ?

¿Es importante conocer la historia de la contabilidad?

Autor: Alex Fernando Granados
Esp. Derecho Tributario

Tal vez por los múltiples compromisos que a diario debemos cumplir como contadores públicos, o porque no fuimos educados para leer sobre epistemología contable o quizá nos parece poco útil y aburrido, es común encontrar a muchos colegas que desconocen las raíces de la profesión que ejercen.

Cuando no se reconoce la importancia que merece la disciplina contable, se incurre  en el error de ser profesionales mecánicos y operativos, y de proyectar la imagen de ser una carrera técnica y no una ciencia; las consecuencias entre otras son la estigmatización social que tiene la carrera de contador público lo que deviene en la remuneración al ejercicio de la misma, en muchos casos injusta.

El origen de la contabilidad fue técnico, pues su objetivo era el de subsanar la falla en la memoria de las personas que desarrollaban diversas actividades mercantiles. La contabilidad está ligada al comercio desde sus inicios, es así como la evolución del comercio mejoró consigo las técnicas de registro.

El pensamiento contable se formó por etapas, denominadas escuelas, y se denominaron así por dar un nombre al conjunto de características propias en un periodo de tiempo.

El periodo empírico abarca desde los primeros registros contables hasta el siglo XIII, a esta se le conoce también como la primera etapa del pensamiento contable. La segunda corresponde a la aparición de la partida doble; en la tercera se difunde y se amplía la literatura al respecto, la cuarta se denomina “científica” y tiene su punto de partida desde finales del siglo XIX como consecuencia de los profundos cambios generados por la revolución industrial; luego de la segunda guerra mundial la contabilidad toma un rol diferente, se busca la utilidad de la información para la toma de decisiones y entra en el tortuoso camino al paradigma de la utilidad.

Quiero hacer énfasis en las escuelas clásicas, toda vez que los acontecimientos y avances van desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX y los aportes al ejercicio actual del contador público son importantísimos y se dieron durante todo este periodo de tiempo con las dificultades propias de la época.

La primera escuela: Contista, surge en el S. XVII en Francia y considera el manejo de solo cinco cuentas (teoría cinquecontista).

Luego la teoría del propietario o materialista simplifica las reglas relativas al movimiento de las cuentas, se consideró que la empresa posee una personalidad propia distinta al propietario y tiene patrimonio compuesto por activos (bienes y derechos) y un pasivo (créditos y obligaciones) y deben ser clasificados en cuentas independientes.

En Italia surge la escuela lombarda, allí se separa el concepto de la teneduría de libros y la contabilidad, esta última se vinculó a la organización y administración de la empresa.

Posteriormente surge la escuela personalista o toscana, esta indico, que en la contabilidad existen relaciones jurídicas entre las personas que administran el patrimonio de la empresa. Nacen aquí los registros de cuentas por cobrar y cuentas por pagar por terceros y no como un valor global.

La última escuela clásica es la veneciana o Controlista, tiene un marcado carácter económico de la disciplina contable, centrada en el estudio y control de la empresa, allí se distinguen tres fases en la administración: Gestión, dirección y control.

Los contadores en ejercicio se preguntaran: ¿Y cuál es la utilidad de conocer esto hoy en día? Pues bien, la contabilidad que lleva una persona del régimen simplificado corresponde a la escuela contista  (máximo 5 cuentas). La relación estrecha que tiene el trabajo del contador con la gestión del gerente tiene sus bases en la escuela lombarda; la estructura del balance general tiene su origen en la teoría del propietario. Los reportes detallados de información exógena tributaria tienen su base en la teoría personalista. El aseguramiento de la información tiene sus inicios con la escuela controlista.

Entonces, de todo lo anteriormente expuesto podemos construir un concepto importante sobre uno de los objetos de estudio de la contaduría pública y es el de la contabilidad; definida como una ciencia instrumental que recopila, clasifica y registra de manera sistemática las operaciones económicas de un ente económico, con el fin de proporcionar información financiera útil para la toma decisiones y que esta sea susceptible de aseguramiento.

Conocer la historia de la contabilidad proporciona un mayor repertorio ético, ayuda a la solución de problemas, para dar pasos bien dados, porque conociendo nuestros orígenes y nuestra evolución estaremos en capacidad de resolver los interrogantes que surgen día a día en el ente económico, ofreciendo soluciones a la vanguardia y dejando a un lado la improvisación y las opiniones subjetivas y caprichosas que a veces solemos dar en el ejercicio de nuestra profesión.

lunes, 18 de mayo de 2020

La educación tradicional en tiempos de pandemia


La educación tradicional en tiempos de pandemia                                                     
Debido a la situación ampliamente conocida de la pandemia, y para no perder el semestre o el año escolar, según el caso; se decidió en colegios y universidades la virtualidad como estrategia para continuar con la formación de niños y jóvenes.
Es bastante comprensible que existan un montón de errores en la implementación de esta modalidad tanto por las instituciones educativas como los estudiantes, familias etc.
Todo esto porque fue de un día para otro, y tocaba o tocaba hacer algo, no había de otra. Ahora bien, tal vez es prematuro sacar análisis de este ejercicio, pero seré atrevido y arriesgado en comentar que me parece, sin ser experto en educación que todo esto va fracasar; si el objetivo era aprovechar el tiempo y no perder el periodo académico, listo, este objetivo se alcanzó. Pero, ¿será que las instituciones,  profesores y estudiantes lo están haciendo bien y se está educando bien la gente?

Primero, quedo al desnudo las grandes inequidades de la sociedad Colombiana, con algo tan elemental en el siglo 21 como tener un mínimo acceso a internet y tener los aparatos necesarios para conectarse (PC, tablets, Smartphone). Algo que deben resolver en un futuro cercano el gobierno nacional;  la conectividad también es parte de la democracia y es algo esencial.

Por otro lado se olvida que la virtualidad es una modalidad de educación en crecimiento mundial  donde no existe el tiempo, no hay espacio físico y no hay cuerpos interactuando; las rutas de aprendizaje se dan con el apoyo de la tecnología.

La educación a distancia no es virtualidad, aunque se apoyen en herramientas tecnológicas; la educación a distancia nació como una solución a los problemas de acceso a la educación de muchas personas que por problemas de cobertura y calidad, además problemas por ubicación geográfica, el desplazamiento frecuente a clases es muy difícil, por lo tanto a distancia interactúan estudiantes y profesores, y se ven de vez en cuando en clases presenciales, el resto lo trabajan en una plataforma tecnológica o aula virtual.


De la educación presencial; se entiendo bastante fácil. Dicho lo anterior, la virtualidad es el futuro, y en la virtualidad, repito, No hay tiempo, espacio físico y personas interactuando a la cara. Por lo tanto, ¿Por qué están tratando de forzar lo presencial en video-llamadas y conferencias sincrónicas?  No tiene ninguna lógica. Hay profesores llamando a lista en clase virtual, colegios que piden a los estudiantes que se conecten uniformados; es increíble y chistoso.
Se están sobrecargando a los padres de familia, y acudientes de los niños de colegio con el apoyo al proceso de formación en casa.
 
En educación superior dar clases de 2 o 3 horas es una tortura para cualquier persona y un desgaste para el profesor convirtiéndose en un recreacionista para lograr la atención al otro lado de la pantalla y asegurar que sí estuvieron conectados y prestando atención durante toda la clase.

Yo estudie una maestría virtual pero con exámenes presenciales, y la respectiva elaboración de un trabajo fin de máster que sufrí para defenderlo y aprobarlo y este trabajo fue publicado en una revista indexada; todo un logro personal; pero lo comparto aquí no para echarme flores si no para mostrar que se puede; por lo menos en educación superior, y no tengo idea como pueda establecerse en primaria y secundaria.

Lo cierto es que todos debemos cambiar el paradigma, porque muchas carreras se pueden hacer de manera virtual, no todas; pero si hay mucho conocimiento que se puede adquirir en esta modalidad; las Universidades se deben preparar para ello; pero insisto, no haciendo video-llamadas; esto va mucho más allá; el gobierno debe garantizar cobertura en internet y medios físicos de conexión; y los estudiantes, dejar de exigir tanta presencialidad, aprovechar el tiempo, ser disciplinados y además de pensar en formarse para un trabajo, formarse por el placer de aprender cosas nuevas y volvernos más inteligentes cada día.


Alex Granados Trujillo

sábado, 18 de abril de 2020

Pacto no escrito


Pacto no escrito
El país sufrió en su historia reciente dos crisis económicas muy fuertes, en el año 1999 y luego con el terremoto en el eje cafetero; la siguiente gran crisis que se viene será generada a causa de la pandemia Covid19. La incertidumbre es grande, el miedo, la ansiedad en todos los niveles es impresionante.

En lo económico, el gobierno nacional ha tomado dineros de los gobiernos locales como una especie de auto-préstamo para financiar los impactos de la crisis que hasta ahora comienza; los expertos aseguran que se requieren unos 22 Billones de pesos adicionales y es muy seguro que el FMI sea quien lance el salvavidas a Colombia con endeudamiento.
Los problemas para atender ahora por parte del gobierno nacional y los gobiernos locales; son las adecuaciones de las instituciones de salud para cuando esto se ponga mucho peor; y llevar algo de comida a las familias más pobres; se presenta otro problema y es que las microempresas y Pymes no van a soportar más de dos meses cerradas sin generar ingresos y sosteniendo nóminas y gastos fijos de funcionamiento como alquileres, servicios públicos etc.

Una situación muy preocupante porque muchos van a quebrar, o se van a demorar bastante en recuperarse; el aumento del desempleo es algo esperable; y el desorden social que genere el hambre y la falta de dinero, adicional al padecimiento de la enfermedad, es un escenario que confieso me resisto a imaginar porque me resulta tenebroso.

Ahora bien, sumado al diagnóstico anterior tenemos a Ibagué que antes de esto, ocupa el segundo lugar en desempleo y quienes tienen empleo el 55% está en la informalidad laboral, es decir, sin aportar a seguridad social y sin recibir prestaciones sociales;  el Tolima aporta al PIB nacional el 2,4% mientras Bogotá aporta el 26%, Antioquia el 15% y valle 9%; estos datos los presento para hacernos una idea del atraso del departamento

Regreso a lo nacional; seguramente en uno o dos años se apruebe una reforma tributaria para pagar el endeudamiento en el que se va incurrir; Colombia pertenece a la OCDE, más conocida como el “club de países ricos” y la receta es fácil; aliviar con tributos a los empresarios, es decir renta y patrimonio y compensar con un aumento en impuestos indirectos, esto es IVA e Impuesto nacional al consumo; esto recae en la clase media.
Las reformas tributarias más crueles se dan precisamente en momentos de crisis y no se nos haga raro que el IVA pase del 19% al 21%; tarifa de IVA promedio en países miembros de la OCDE.
Todo esto en contraste con la tarifa a los dividendos que esta alrededor del 15%; dividendos que reciben los grandes empresarios del país; una tarifa que no se compadece con el esfuerzo tributario que si debe hacer los asalariados y trabajadores independientes.

La vida como la conocíamos tendrá que cambiar de una manera fuerte; para empezar en nuestros hábitos de higiene y la forma en la que nos relacionamos; la próxima crisis podría convertirnos en una sociedad solidaria y respetuosa del otro; una sociedad más consiente a la hora de elegir bien a sus dirigentes. Los empresarios todos deberían ser solidarios con sus trabajadores y hacer el esfuerzo de mantener las nóminas, la recuperación financiera de los empresarios depende del consumo de esa sociedad que ahora los necesita; Los buenos liderazgos tendrán que aparecer en el escenario y ruego para que nos guíen a un pacto no escrito para que como sociedad se logre caminar hacia adelante; por ahora no hay recetas; no hay tratamiento, ni caminos para recorrer; lo que nos queda es la adaptación al nuevo entorno mundial.



Alex Granados Trujillo



martes, 16 de julio de 2019

El Espectáculo como ruta para llegar al poder


El Espectáculo como ruta para llegar al poder

Es muy preocupante y triste ver las noticias sobre la ciudad de Ibagué, no importa el mes y el año en el que se consulte a la prensa, los temas son los mismos, nada cambia para mejorar de manera importante y trascendental.

Siempre los mismos temas, que el desempleo, la informalidad, la pobreza, los trabajos mal pagos, la mediocridad de los gobernantes, los escenarios deportivos, la falta de cultura por parte de los ciudadanos, etc., etc.

En las elecciones pasadas apoye como muchos saben al actual alcalde, con la esperanza que, pasáramos la página del hoy preso Luis H Rodríguez y asociados. Pero ya todos sabemos que Guillermo Alfonso Jaramillo No estuvo a la altura y no tuvo el coraje y la valentía de separarse de quienes dominan esta ciudad detrás del telón.
Se debe reconocer que hizo algunos intentos por presentar a la ciudad como una sociedad pluralista, social y liberal, pero como  ya dije, el saliente alcalde no estuvo a la altura de las circunstancias, fuimos robados con nuestro voto, pero por otro lado creo que un resultado electoral distinto en 2015 hubiera sido algo peor.

Están definidos los candidatos para el próximo periodo, y a ninguno le creo, a todos los veo en el mismo triste, pobre, aburrido y predecible discurso, que honestamente me da pereza repetir en este texto, el lector sabe muy bien a que me refiero.
Con una ciudad en tercer lugar de desempleo, con una informalidad que llega al 50%, con un sector empresarial agotado, y un gobierno nacional que no sabe para dónde va, el futuro próximo de esta ciudad es muy incierto y preocupante.

Existe una anemia racional por parte de quienes se hacen llamar los líderes de esta ciudad, y seamos justos, para que existan buenos liderazgos se necesita a su vez de buenos seguidores, ciudadanía que alimente y aliente esos liderazgos, la verdad no veo lo uno ni lo otro.
No son necesarias las docenas de candidatos al concejo ni a la alcaldía, se necesita de inteligencia colectiva, un liderazgo deseable para esta ciudad en el siglo 21 no es solo agitadores de masas generando odio y miedo o en el otro extremo, generando esperanzas inciertas y promesas no realizables.

Se debe acabar con esa dinámica absurda de llegar al poder local solo para administrar un presupuesto y repartirlo entre sus amigos y la ciudad en el profundo atraso. Necesitamos de un referente, alguien que nos produzca confianza, alguien con la suficiente autoridad moral, con visión de futuro y que conduzca esta ciudad pensando en el progreso y el bien de la comunidad. Por lo tanto este es un llamado a la ciudadanía a interesarse un poco por su futuro y el de su familia, y también un llamado a esos sectores que gobiernan detrás del telón para que sean algo responsables y no coloquen a cualquiera y seguir en la misma dinámica de atraso y de repartición de beneficios para unos pocas personas.


Alex Granados Trujillo

viernes, 1 de febrero de 2019

Necesidad de Cambio


Necesidad de Cambio
Siempre es lo mismo, y son siempre las mismas quejas sobre la ciudad, la última noticia que nos coloca en los medios nacionales es que Ibagué ocupa el tercer lugar en desempleo, luego de Cúcuta, Quibdó y en cuarto lugar Riohacha. Ese tercer lugar en desempleo no es nuevo, ya hemos ganado esa posición años atrás.
Sobre el desempleo veamos quienes si tienen empleo en Ibagué, y se estima que 244.000 personas si tienen una fuente de ingreso, donde la informalidad asciende al vergonzoso 55.32% al cierre de 2018 según el DANE.

La media nacional de informalidad es del 48%, esto significa personas que derivan su sustento pero carecen de seguridad social y prestaciones sociales.
Es decir que aparte de estar de terceros en desempleo,  solo el 45% de las personas empleadas esta de manera formal.

Es verdad que la culpa no solo puede ser del alcalde de la ciudad, también se requiere de las políticas públicas desde el gobierno central.
Según datos del DANE, en el último año, la participación del departamento del Tolima en el PIB del país es tan solo del 2.4%. Para estar en contexto, Bogotá tienen el 26%, Antioquia 15%, Valle 9%, Cundinamarca 6% y Santander 5%,  sumados acumulan el 61% del PIB Nacional.

La ciudadanía debe exigirle a sus dirigentes todo el tiempo, y se aprende a ser ciudadano en el ejercicio de los derechos, las personas tenemos que dejar de ver la gestión de los alcaldes y gobernadores como si nos estuvieran haciendo obras de caridad o favores; Nos tenemos que preguntar es a quien le sirven nuestros dirigentes y que intereses defienden. Lo más triste de todo esto es que la apatía con respecto a la administración de lo público crece y crece y de forma proporcional crece la indignación, el negativismo, y las posturas dogmáticas, en especial las de derecha e izquierda y para ser exactos, las de uribismo o petrismo.

Los ciudadanos tenemos además que cumplir con nuestros deberes que van más allá del pago de los impuestos, es necesario pensar en colectivo, pensar en qué clase de ciudad queremos ser, para donde vamos y cuál es la ruta que nos vamos a trazar para lograrlo.
En octubre de 2019 son las elecciones locales y desde ya inicia la campaña, las mismas aburridas campañas de reuniones en los barrios y fotos en redes sociales y financiadores de campañas viendo a quien colocan de candidatos para que les devuelvan favores convertidos en millonarios contratos.

Considero que nosotros como ciudad no tenemos identidad, y no tenemos definido qué clase de ciudad queremos ser, es verdad que dicen que somos ciudad musical de Colombia pero todos sabemos que en la práctica es mentira. Si a los ciudadanos de a pie no les interesa su ciudad, debido a múltiples razones, por lo menos los líderes políticos, empresarios, académicos y estudiantes universitarios sí podrían decidir unirse y en equipos de estudio definir cuál es la proyección de la ciudad en los próximos años y como es que vamos a construir una economía sólida desde la región sin tener que depender todo el tiempo de la hegemonía bogotana y de los empréstitos bancarios que es lo único que sabe hacer un alcalde para hacer cualquier obra.

La responsabilidad la dirijo a los grupos antes mencionados para que pensando en el bien común se logre influir en los votantes y a través de la democracia participativa con un proyecto de ciudad, dejemos esa ligera y pobre convicción que Ibagué es solo para los foráneos con dinero y los pensionados que vienen a gozar de su retiro y del clima; se necesita de voluntad, de ética, de justicia y habilidades de negociación para tratar de superar la escasez y el atraso de la ciudad.

Alex Granados Trujillo