Necesidad
de Cambio
Siempre es lo mismo, y son siempre las
mismas quejas sobre la ciudad, la última noticia que nos coloca en los medios
nacionales es que Ibagué ocupa el tercer lugar en desempleo, luego de Cúcuta,
Quibdó y en cuarto lugar Riohacha. Ese tercer lugar en desempleo no es nuevo,
ya hemos ganado esa posición años atrás.
Sobre el desempleo veamos quienes si
tienen empleo en Ibagué, y se estima que 244.000 personas si tienen una fuente
de ingreso, donde la informalidad asciende al vergonzoso 55.32% al cierre de
2018 según el DANE.
La media nacional de informalidad es
del 48%, esto significa personas que derivan su sustento pero carecen de
seguridad social y prestaciones sociales.
Es decir que aparte de estar de
terceros en desempleo, solo el 45% de
las personas empleadas esta de manera formal.
Es verdad que la culpa no solo puede
ser del alcalde de la ciudad, también se requiere de las políticas públicas
desde el gobierno central.
Según datos del DANE, en el último
año, la participación del departamento del Tolima en el PIB del país es tan
solo del 2.4%. Para estar en contexto, Bogotá tienen el 26%, Antioquia 15%,
Valle 9%, Cundinamarca 6% y Santander 5%,
sumados acumulan el 61% del PIB Nacional.
La ciudadanía debe exigirle a sus
dirigentes todo el tiempo, y se aprende a ser ciudadano en el ejercicio de los
derechos, las personas tenemos que dejar de ver la gestión de los alcaldes y
gobernadores como si nos estuvieran haciendo obras de caridad o favores; Nos
tenemos que preguntar es a quien le sirven nuestros dirigentes y que intereses
defienden. Lo más triste de todo esto es que la apatía con respecto a la
administración de lo público crece y crece y de forma proporcional crece la
indignación, el negativismo, y las posturas dogmáticas, en especial las de
derecha e izquierda y para ser exactos, las de uribismo o petrismo.
Los ciudadanos tenemos además que
cumplir con nuestros deberes que van más allá del pago de los impuestos, es
necesario pensar en colectivo, pensar en qué clase de ciudad queremos ser, para
donde vamos y cuál es la ruta que nos vamos a trazar para lograrlo.
En octubre de 2019 son las elecciones
locales y desde ya inicia la campaña, las mismas aburridas campañas de
reuniones en los barrios y fotos en redes sociales y financiadores de campañas
viendo a quien colocan de candidatos para que les devuelvan favores convertidos
en millonarios contratos.
Considero que nosotros como ciudad no
tenemos identidad, y no tenemos definido qué clase de ciudad queremos ser, es
verdad que dicen que somos ciudad musical de Colombia pero todos sabemos que en
la práctica es mentira. Si a los ciudadanos de a pie no les interesa su ciudad,
debido a múltiples razones, por lo menos los líderes políticos, empresarios, académicos
y estudiantes universitarios sí podrían decidir unirse y en equipos de estudio
definir cuál es la proyección de la ciudad en los próximos años y como es que
vamos a construir una economía sólida desde la región sin tener que depender
todo el tiempo de la hegemonía bogotana y de los empréstitos bancarios que es
lo único que sabe hacer un alcalde para hacer cualquier obra.
La responsabilidad la dirijo a los
grupos antes mencionados para que pensando en el bien común se logre influir en
los votantes y a través de la democracia participativa con un proyecto de
ciudad, dejemos esa ligera y pobre convicción que Ibagué es solo para los foráneos
con dinero y los pensionados que vienen a gozar de su retiro y del clima; se
necesita de voluntad, de ética, de justicia y habilidades de negociación para
tratar de superar la escasez y el atraso de la ciudad.
Alex Granados Trujillo
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