martes, 16 de julio de 2019

El Espectáculo como ruta para llegar al poder


El Espectáculo como ruta para llegar al poder

Es muy preocupante y triste ver las noticias sobre la ciudad de Ibagué, no importa el mes y el año en el que se consulte a la prensa, los temas son los mismos, nada cambia para mejorar de manera importante y trascendental.

Siempre los mismos temas, que el desempleo, la informalidad, la pobreza, los trabajos mal pagos, la mediocridad de los gobernantes, los escenarios deportivos, la falta de cultura por parte de los ciudadanos, etc., etc.

En las elecciones pasadas apoye como muchos saben al actual alcalde, con la esperanza que, pasáramos la página del hoy preso Luis H Rodríguez y asociados. Pero ya todos sabemos que Guillermo Alfonso Jaramillo No estuvo a la altura y no tuvo el coraje y la valentía de separarse de quienes dominan esta ciudad detrás del telón.
Se debe reconocer que hizo algunos intentos por presentar a la ciudad como una sociedad pluralista, social y liberal, pero como  ya dije, el saliente alcalde no estuvo a la altura de las circunstancias, fuimos robados con nuestro voto, pero por otro lado creo que un resultado electoral distinto en 2015 hubiera sido algo peor.

Están definidos los candidatos para el próximo periodo, y a ninguno le creo, a todos los veo en el mismo triste, pobre, aburrido y predecible discurso, que honestamente me da pereza repetir en este texto, el lector sabe muy bien a que me refiero.
Con una ciudad en tercer lugar de desempleo, con una informalidad que llega al 50%, con un sector empresarial agotado, y un gobierno nacional que no sabe para dónde va, el futuro próximo de esta ciudad es muy incierto y preocupante.

Existe una anemia racional por parte de quienes se hacen llamar los líderes de esta ciudad, y seamos justos, para que existan buenos liderazgos se necesita a su vez de buenos seguidores, ciudadanía que alimente y aliente esos liderazgos, la verdad no veo lo uno ni lo otro.
No son necesarias las docenas de candidatos al concejo ni a la alcaldía, se necesita de inteligencia colectiva, un liderazgo deseable para esta ciudad en el siglo 21 no es solo agitadores de masas generando odio y miedo o en el otro extremo, generando esperanzas inciertas y promesas no realizables.

Se debe acabar con esa dinámica absurda de llegar al poder local solo para administrar un presupuesto y repartirlo entre sus amigos y la ciudad en el profundo atraso. Necesitamos de un referente, alguien que nos produzca confianza, alguien con la suficiente autoridad moral, con visión de futuro y que conduzca esta ciudad pensando en el progreso y el bien de la comunidad. Por lo tanto este es un llamado a la ciudadanía a interesarse un poco por su futuro y el de su familia, y también un llamado a esos sectores que gobiernan detrás del telón para que sean algo responsables y no coloquen a cualquiera y seguir en la misma dinámica de atraso y de repartición de beneficios para unos pocas personas.


Alex Granados Trujillo

viernes, 1 de febrero de 2019

Necesidad de Cambio


Necesidad de Cambio
Siempre es lo mismo, y son siempre las mismas quejas sobre la ciudad, la última noticia que nos coloca en los medios nacionales es que Ibagué ocupa el tercer lugar en desempleo, luego de Cúcuta, Quibdó y en cuarto lugar Riohacha. Ese tercer lugar en desempleo no es nuevo, ya hemos ganado esa posición años atrás.
Sobre el desempleo veamos quienes si tienen empleo en Ibagué, y se estima que 244.000 personas si tienen una fuente de ingreso, donde la informalidad asciende al vergonzoso 55.32% al cierre de 2018 según el DANE.

La media nacional de informalidad es del 48%, esto significa personas que derivan su sustento pero carecen de seguridad social y prestaciones sociales.
Es decir que aparte de estar de terceros en desempleo,  solo el 45% de las personas empleadas esta de manera formal.

Es verdad que la culpa no solo puede ser del alcalde de la ciudad, también se requiere de las políticas públicas desde el gobierno central.
Según datos del DANE, en el último año, la participación del departamento del Tolima en el PIB del país es tan solo del 2.4%. Para estar en contexto, Bogotá tienen el 26%, Antioquia 15%, Valle 9%, Cundinamarca 6% y Santander 5%,  sumados acumulan el 61% del PIB Nacional.

La ciudadanía debe exigirle a sus dirigentes todo el tiempo, y se aprende a ser ciudadano en el ejercicio de los derechos, las personas tenemos que dejar de ver la gestión de los alcaldes y gobernadores como si nos estuvieran haciendo obras de caridad o favores; Nos tenemos que preguntar es a quien le sirven nuestros dirigentes y que intereses defienden. Lo más triste de todo esto es que la apatía con respecto a la administración de lo público crece y crece y de forma proporcional crece la indignación, el negativismo, y las posturas dogmáticas, en especial las de derecha e izquierda y para ser exactos, las de uribismo o petrismo.

Los ciudadanos tenemos además que cumplir con nuestros deberes que van más allá del pago de los impuestos, es necesario pensar en colectivo, pensar en qué clase de ciudad queremos ser, para donde vamos y cuál es la ruta que nos vamos a trazar para lograrlo.
En octubre de 2019 son las elecciones locales y desde ya inicia la campaña, las mismas aburridas campañas de reuniones en los barrios y fotos en redes sociales y financiadores de campañas viendo a quien colocan de candidatos para que les devuelvan favores convertidos en millonarios contratos.

Considero que nosotros como ciudad no tenemos identidad, y no tenemos definido qué clase de ciudad queremos ser, es verdad que dicen que somos ciudad musical de Colombia pero todos sabemos que en la práctica es mentira. Si a los ciudadanos de a pie no les interesa su ciudad, debido a múltiples razones, por lo menos los líderes políticos, empresarios, académicos y estudiantes universitarios sí podrían decidir unirse y en equipos de estudio definir cuál es la proyección de la ciudad en los próximos años y como es que vamos a construir una economía sólida desde la región sin tener que depender todo el tiempo de la hegemonía bogotana y de los empréstitos bancarios que es lo único que sabe hacer un alcalde para hacer cualquier obra.

La responsabilidad la dirijo a los grupos antes mencionados para que pensando en el bien común se logre influir en los votantes y a través de la democracia participativa con un proyecto de ciudad, dejemos esa ligera y pobre convicción que Ibagué es solo para los foráneos con dinero y los pensionados que vienen a gozar de su retiro y del clima; se necesita de voluntad, de ética, de justicia y habilidades de negociación para tratar de superar la escasez y el atraso de la ciudad.

Alex Granados Trujillo