sábado, 23 de mayo de 2020

Decisiones Éticas y Responsabilidad Social del Contador Público

20 de Noviembre de 2013

Decisiones Éticas y Responsabilidad Social del Contador Público

Autor: Alex Fernando Granados
 Esp. en Derecho Tributario     

En atención al acuerdo al que llegaron el Gobierno Nacional y las FARC sobre participación política en las negociaciones de Paz;  pregunté antes de dar inicio a mi clase a los alumnos de noveno semestre de Contaduría Pública, si estaban de acuerdo o no con la salida negociada al conflicto armado de nuestro país; de 20 personas, 3 aprobaron la aprobaron  y los restantes (17) afirmaron que la solución debe darse de manera militar. Me sorprendió el resultado de esta improvisada encuesta y pedí a quienes dieron como respuesta un “no”, sus argumentos. Los testimonios me resultaron un tanto egoístas, teniendo en cuenta la historia de nuestro país, que en 50 años de conflicto ha pagado un precio muy alto, en su mayoría traducido en la pérdida más de  220 mil vidas.  

Si los estudiantes y profesionales pierden su sentido crítico, del Ethos, del Humanismo, de la cooperación, de la solidaridad para ser sensibles a la desigualdad, a la miseria, al desempleo, a la injusticia, a la corrupción; fenómenos que vienen siendo los verdaderos problemas de la sociedad Colombiana, ¿de dónde sacaran elementos para la tan nombrada Responsabilidad Social empresarial?  

De manera empírica podemos coincidir en que el ejercicio de la profesión de contador público está viciado, por  fallas que se presentan día a día, exista o no dolo, por el afán de los empresarios en obtener lucro y maximizar el valor de cierta entidad; o por omisiones en las que se incurren por el exceso de responsabilidades en cabeza del contador público que actúa como: revisor fiscal, auditor, consultor y asesor, según sea el caso.  

La responsabilidad social empresarial es una práctica en la que las empresas generan valor agregado teniendo en cuenta –entre otras cosas-  que el sistema económico actual prevé la escases de los recursos no renovables, que se debe reparar los efectos de la expansión de las industrias. La responsabilidad social del individuo, que para nuestro caso es el Contador Público, recae sobre el interés general, y cómo sus actuaciones pueden afectar a los usuarios de la información que hoy en día no son internos ni externos, sino indeterminados.  

No es gratis que los contadores públicos tengan tarjeta profesional y que por Ley se tenga un código de ética para ellos; la responsabilidad implica el compromiso, la obligación de hacerse cargo de sus actos y de las consecuencias y efectos que estos tienen sobre la sociedad, por tanto, va mas allá del simple cumplimiento de la ley, la implicación suprema es el “interés general”.  

Así las cosas, es muy común encontrar contadores públicos que participan en actos tales como la firma de certificaciones no basadas en la realidad, elaboración de soportes para la solicitud de saldos a favor originados en IVA con información contraria a la realidad; Revisores fiscales que no ejercen vigilancia  y control y se limitan a firmar y cobrar sus honorarios;  expedición de dictámenes limpios cuando en mucho casos el mismo debería tener salvedades, retención de libros de comercio de sus clientes; participación en la evasión de impuestos, entre muchas otras.  

No pretendo criminalizar al contador público, ni mucho menos estigmatizarlo, la intención es  recordar la importancia que implican sus actuaciones  y las consecuencias que, como efecto domino, afecta a un grupo de personas. El ejercicio del contador público debería ser más participativo de las decisiones que se toman en su país, no aislado y sesgado a lo técnico netamente.  

De todo lo anterior, y a modo de reflexión, me permito citar un extracto de los manuscritos filosóficos y económicos de París, 1844, Marx: “ La economía política ciencia del capital, no conoce al trabajador parado, al hombre de trabajo en la medida en que se encuentra fuera de esta relación laboral; el pícaro, el sinvergüenza, el pordiosero, el parado, el hombre de trabajo, hambriento, miserable y delincuente, son figuras que no existen para ellas; si no solamente para otros ojos, para los ojos del médico, del juez, del sepulturero, del alguacil de los pobres etc. Son fantasmas que quedan fuera de su reino, por eso, para ella, las necesidades del trabajador, se reducen solamente a la necesidad de mantenerlo durante el trabajo, de manera que no se extinga la raza de los trabajadores”.

¿Es importante conocer la historia de la #Contabilidad ?

¿Es importante conocer la historia de la contabilidad?

Autor: Alex Fernando Granados
Esp. Derecho Tributario

Tal vez por los múltiples compromisos que a diario debemos cumplir como contadores públicos, o porque no fuimos educados para leer sobre epistemología contable o quizá nos parece poco útil y aburrido, es común encontrar a muchos colegas que desconocen las raíces de la profesión que ejercen.

Cuando no se reconoce la importancia que merece la disciplina contable, se incurre  en el error de ser profesionales mecánicos y operativos, y de proyectar la imagen de ser una carrera técnica y no una ciencia; las consecuencias entre otras son la estigmatización social que tiene la carrera de contador público lo que deviene en la remuneración al ejercicio de la misma, en muchos casos injusta.

El origen de la contabilidad fue técnico, pues su objetivo era el de subsanar la falla en la memoria de las personas que desarrollaban diversas actividades mercantiles. La contabilidad está ligada al comercio desde sus inicios, es así como la evolución del comercio mejoró consigo las técnicas de registro.

El pensamiento contable se formó por etapas, denominadas escuelas, y se denominaron así por dar un nombre al conjunto de características propias en un periodo de tiempo.

El periodo empírico abarca desde los primeros registros contables hasta el siglo XIII, a esta se le conoce también como la primera etapa del pensamiento contable. La segunda corresponde a la aparición de la partida doble; en la tercera se difunde y se amplía la literatura al respecto, la cuarta se denomina “científica” y tiene su punto de partida desde finales del siglo XIX como consecuencia de los profundos cambios generados por la revolución industrial; luego de la segunda guerra mundial la contabilidad toma un rol diferente, se busca la utilidad de la información para la toma de decisiones y entra en el tortuoso camino al paradigma de la utilidad.

Quiero hacer énfasis en las escuelas clásicas, toda vez que los acontecimientos y avances van desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX y los aportes al ejercicio actual del contador público son importantísimos y se dieron durante todo este periodo de tiempo con las dificultades propias de la época.

La primera escuela: Contista, surge en el S. XVII en Francia y considera el manejo de solo cinco cuentas (teoría cinquecontista).

Luego la teoría del propietario o materialista simplifica las reglas relativas al movimiento de las cuentas, se consideró que la empresa posee una personalidad propia distinta al propietario y tiene patrimonio compuesto por activos (bienes y derechos) y un pasivo (créditos y obligaciones) y deben ser clasificados en cuentas independientes.

En Italia surge la escuela lombarda, allí se separa el concepto de la teneduría de libros y la contabilidad, esta última se vinculó a la organización y administración de la empresa.

Posteriormente surge la escuela personalista o toscana, esta indico, que en la contabilidad existen relaciones jurídicas entre las personas que administran el patrimonio de la empresa. Nacen aquí los registros de cuentas por cobrar y cuentas por pagar por terceros y no como un valor global.

La última escuela clásica es la veneciana o Controlista, tiene un marcado carácter económico de la disciplina contable, centrada en el estudio y control de la empresa, allí se distinguen tres fases en la administración: Gestión, dirección y control.

Los contadores en ejercicio se preguntaran: ¿Y cuál es la utilidad de conocer esto hoy en día? Pues bien, la contabilidad que lleva una persona del régimen simplificado corresponde a la escuela contista  (máximo 5 cuentas). La relación estrecha que tiene el trabajo del contador con la gestión del gerente tiene sus bases en la escuela lombarda; la estructura del balance general tiene su origen en la teoría del propietario. Los reportes detallados de información exógena tributaria tienen su base en la teoría personalista. El aseguramiento de la información tiene sus inicios con la escuela controlista.

Entonces, de todo lo anteriormente expuesto podemos construir un concepto importante sobre uno de los objetos de estudio de la contaduría pública y es el de la contabilidad; definida como una ciencia instrumental que recopila, clasifica y registra de manera sistemática las operaciones económicas de un ente económico, con el fin de proporcionar información financiera útil para la toma decisiones y que esta sea susceptible de aseguramiento.

Conocer la historia de la contabilidad proporciona un mayor repertorio ético, ayuda a la solución de problemas, para dar pasos bien dados, porque conociendo nuestros orígenes y nuestra evolución estaremos en capacidad de resolver los interrogantes que surgen día a día en el ente económico, ofreciendo soluciones a la vanguardia y dejando a un lado la improvisación y las opiniones subjetivas y caprichosas que a veces solemos dar en el ejercicio de nuestra profesión.

lunes, 18 de mayo de 2020

La educación tradicional en tiempos de pandemia


La educación tradicional en tiempos de pandemia                                                     
Debido a la situación ampliamente conocida de la pandemia, y para no perder el semestre o el año escolar, según el caso; se decidió en colegios y universidades la virtualidad como estrategia para continuar con la formación de niños y jóvenes.
Es bastante comprensible que existan un montón de errores en la implementación de esta modalidad tanto por las instituciones educativas como los estudiantes, familias etc.
Todo esto porque fue de un día para otro, y tocaba o tocaba hacer algo, no había de otra. Ahora bien, tal vez es prematuro sacar análisis de este ejercicio, pero seré atrevido y arriesgado en comentar que me parece, sin ser experto en educación que todo esto va fracasar; si el objetivo era aprovechar el tiempo y no perder el periodo académico, listo, este objetivo se alcanzó. Pero, ¿será que las instituciones,  profesores y estudiantes lo están haciendo bien y se está educando bien la gente?

Primero, quedo al desnudo las grandes inequidades de la sociedad Colombiana, con algo tan elemental en el siglo 21 como tener un mínimo acceso a internet y tener los aparatos necesarios para conectarse (PC, tablets, Smartphone). Algo que deben resolver en un futuro cercano el gobierno nacional;  la conectividad también es parte de la democracia y es algo esencial.

Por otro lado se olvida que la virtualidad es una modalidad de educación en crecimiento mundial  donde no existe el tiempo, no hay espacio físico y no hay cuerpos interactuando; las rutas de aprendizaje se dan con el apoyo de la tecnología.

La educación a distancia no es virtualidad, aunque se apoyen en herramientas tecnológicas; la educación a distancia nació como una solución a los problemas de acceso a la educación de muchas personas que por problemas de cobertura y calidad, además problemas por ubicación geográfica, el desplazamiento frecuente a clases es muy difícil, por lo tanto a distancia interactúan estudiantes y profesores, y se ven de vez en cuando en clases presenciales, el resto lo trabajan en una plataforma tecnológica o aula virtual.


De la educación presencial; se entiendo bastante fácil. Dicho lo anterior, la virtualidad es el futuro, y en la virtualidad, repito, No hay tiempo, espacio físico y personas interactuando a la cara. Por lo tanto, ¿Por qué están tratando de forzar lo presencial en video-llamadas y conferencias sincrónicas?  No tiene ninguna lógica. Hay profesores llamando a lista en clase virtual, colegios que piden a los estudiantes que se conecten uniformados; es increíble y chistoso.
Se están sobrecargando a los padres de familia, y acudientes de los niños de colegio con el apoyo al proceso de formación en casa.
 
En educación superior dar clases de 2 o 3 horas es una tortura para cualquier persona y un desgaste para el profesor convirtiéndose en un recreacionista para lograr la atención al otro lado de la pantalla y asegurar que sí estuvieron conectados y prestando atención durante toda la clase.

Yo estudie una maestría virtual pero con exámenes presenciales, y la respectiva elaboración de un trabajo fin de máster que sufrí para defenderlo y aprobarlo y este trabajo fue publicado en una revista indexada; todo un logro personal; pero lo comparto aquí no para echarme flores si no para mostrar que se puede; por lo menos en educación superior, y no tengo idea como pueda establecerse en primaria y secundaria.

Lo cierto es que todos debemos cambiar el paradigma, porque muchas carreras se pueden hacer de manera virtual, no todas; pero si hay mucho conocimiento que se puede adquirir en esta modalidad; las Universidades se deben preparar para ello; pero insisto, no haciendo video-llamadas; esto va mucho más allá; el gobierno debe garantizar cobertura en internet y medios físicos de conexión; y los estudiantes, dejar de exigir tanta presencialidad, aprovechar el tiempo, ser disciplinados y además de pensar en formarse para un trabajo, formarse por el placer de aprender cosas nuevas y volvernos más inteligentes cada día.


Alex Granados Trujillo