Don Arturo Calle y los impuestos
Estos días fue tendencia el
empresario Arturo Calle hablando de la crisis que padecen las empresas del
sector textil y además habló sobre la carga tributaria que les corresponde.
Sobre esto último quiero hacer
algunos comentarios, porque de la crisis textil está sobradamente explicado que
el principal causante es el contrabando.
Y si, don Arturo tiene toda la
razón en quejarse del actual sistema tributario y además manifestar que está de
acuerdo con pagar los impuestos pero justos, por supuesto de acuerdo a la
capacidad contributiva de cada quien. Y para empezar quiero indicar que, cuando
usted habla de “Tributos” incluye las siguientes palabras: “Impuestos, tasas y
contribuciones parafiscales”.
Así que para llevar a la práctica
estas tres palabritas en el diario vivir de una Empresa Mediana tendría que
pagar: Impuesto de renta por sus utilidades al 34%, y si tiene utilidades
mayores a 800 millones pagar una sobretasa del 4%, es decir que el impuesto le
sale por el 38% de las utilidades del empresario, deberá pagar además: impuesto
al patrimonio sobre su patrimonio, IVA en la compra de bienes gravados,
Impuesto predial sobre sus inmuebles, impuesto de vehículo, industria y
comercio a las alcaldías, impuesto de avisos, y vallas, renovación de cámara de
comercio, contribuciones a la superintendencia que la vigila, pago a la caja de
compensación familiar, aportes al sistema de pensiones, riesgos laborales,
entre otros tributos.
Se esperaba que la reforma
tributaria ley 1819 de 2016 contribuyera a la competitividad del país, pero
este propósito no se ha logrado y es posible que ni se logre, porque la tarifa
del impuesto de renta colombiano es alta comparado con otros países miembros de
la OCDE, lo cual lo hace menos atractivo para los grandes inversionistas, en
Colombia el 86% de los ingresos por recaudo de impuesto de renta y patrimonio
proviene de las personas jurídicas, y es que de los 48 millones de habitantes,
tan solo 2 millones son declarantes de este impuesto, claro, que estos dos
millones corresponden a una pequeña parte de
la población económicamente activa, esto es un reflejo de la inequidad
tan escandalosa que tenemos, somos el tercer país más inequitativo de la
región, esto es, la distancia entre las personas más ricas y los más pobres,
aquí tenemos un enorme problema de re-distribución del ingreso; según datos
estimados de Alvarado y Londoño (2012) en Colombia el 1% de la población
concentra el 20% del ingreso total.
Volviendo a las declaraciones de
don Arturo Calle, al indicar que el IVA está causando una baja en el poder
adquisitivo de las personas y por ende afecta al comercio; hay que mencionar
que, el IVA efectivamente es un impuesto
al gasto que tienen las personas físicas y que si, efectivamente es un impuesto
regresivo, significa que no mide la capacidad económica de quien lo paga, un
producto tiene el 19% y es el mismo porcentaje si lo paga una persona estrato
dos que alguien con capacidad de compra en estrato seis.
Que el IVA afecta la decisión de
compra, lo dudo, podemos ver por ejemplo a España que paso en plena crisis de
una tarifa del 16% al 21%, nosotros pasamos del 16% al 19% y se debe tener en
cuenta que los más pobres destinan el 4.4% de su ingreso para pagar el IVA,
mientras que los más ricos solo destinan el 2.8%, reitero, nuestra sociedad
tiene un problema gravísimo de inequidad.
Es curioso que cierto sector
político que pertenece al expresidente Uribe, critique al Gobierno santos por
sus medidas económicas y tributarias, cuando otro de los grandes problemas del
sistema tributario que distorsiona lo que llamamos “equidad horizontal” son los
Contratos de Estabilidad Jurídica promovidos por sobre todo bajo la denominada
“confianza inversionista” uno de los tres huevitos de los que habla Uribe; bien,
este tipo de acuerdos lo que hacen es extender beneficios tributarios
existentes hasta por 20 años a los grandes empresarios, tales beneficios como
la deducción por adquisición de activos fijos productivos y la tarifa de zonas
francas especiales.
Es posible que sea necesaria una
nueva reforma tributaria, si es que se quiere que la competitividad del país no
se vea más afectada, y, es muy agradable ver que todos estos temas: de la
corrupción, de los impuestos, de la economía, del sistema de salud, sean los
temas de preocupación y conversación de los colombianos, y sería muy
interesante que sean parte de la agenda de la próxima campaña presidencial,
sumando además a la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento,
no nos quedemos patinando en el pasado hablando de la “la farc esto” “la farc
lo otro”, yo sé que un país distinto, #SePuede.
Alex Granados Trujillo
Mg.
Fiscalidad Internacional, Esp. Derecho Tributario
@axfgt