domingo, 5 de julio de 2020

La tele-esclavitud


La tele-esclavitud
Por motivos de la pandemia muchas personas hemos tenido que desarrollar nuestras funciones desde la casa, conservar el empleo, todo un privilegio en medio de la crisis económica actual.          El teletrabajo o trabajo remoto ya existía en nuestra legislación Colombiana a través de la ley 1221 del año 2008 y solo hasta el año 2012 se expidió el decreto reglamentario.
El teletrabajo es una modalidad laboral a distancia, la OIT lo define como una forma de trabajo realizado alejado de una oficina central, separada de sus colegas de trabajo pero la comunicación sigue existiendo a través de la tecnología.

Las ventajas de esta modalidad son para las dos partes, horarios flexibles, se trabaja desde cualquier lugar, hay reducción de costos fijos para el empresario, promueve la inclusión social, mejora el tránsito y los índices de contaminación en las ciudades, entre otras.

Es un escenario común escuchar amigos, familiares quejándose de esta modalidad, que no hay descansos, que se la pasan trabajando más tiempo, que están saturados de reuniones, de vigilancia a distancia de sus jefes; no todos tienen un espacio exclusivo en su hogar para trabajar; sumado al ruido externo de las ventas ambulantes, cantantes y toda interrupción auditiva; en algunos casos además del teletrabajador, están los hijos estudiando de forma remota y no cuentan con los dispositivos ni la conectividad adecuada para todos, la mezcla de actividades laborales con las de hogar se le ha vuelto un caos a muchas personas.

El término “tele-esclavitud” se lo escuche a la rectora de la universidad EAN brigitte baptiste manifestando su inconformidad con esta nueva realidad. Es falta de cultura empresarial sin duda; estamos todos aprendiendo a vivir de formas un poco distintas por la situación ya conocida. El exceso de trabajo puede llevar al síndrome de burnout o trabajador quemado; aquel que sufre desgaste físico y emocional y apatía por su empleo; cansancio físico, ansiedad, insomnio o cambios de comportamiento.  Esto también puede ser calificado como enfermedad laboral.

Los empresarios que no confían en su personal desde la casa, deberían en mi humilde opinión empezar por entender que están trabajando con adultos; o no sé qué clase de adultos necesitan;  Se debe empezar a pedir resultados o productos a los trabajadores, no horas, ni jornadas, ni encontrar oficios rebuscados para justificar los salarios.

Las videoconferencias son otro de los problemas, si bien nos acerca, a veces son innecesarias y aburren; no es necesario horas de videoconferencia, creería que deben ser muy puntuales; y veinte minutos es más que suficiente para una reunión;  las reuniones virtuales no requieren el uso constante de cámara que afecta la conectividad; el ruido externo es algo inevitable tal parece; se requiere de un orden del día; definir tareas previas, llevar resultados, fijar una agenda, una hora de inicio y de finalización;  lo anterior para que sea realmente necesaria la reunión.


Necesitamos aprender a comunicarnos; es terrible que en las empresas se use whatsapp como medio de comunicación, cuando de por si es una red social; ¿compartiría usted asuntos laborales e información de la oficina por Facebook o instagram?  ¿Entonces porque lo hacen por whatsapp?
Es necesario además, Aprender a escribir de manera clara y concreta; enfocarse; pocas palabras por frase; palabras claves y datos; no adjetivos. Adicional acondicionar un buen lugar de trabajo desde la casa y hacer lo que llaman los expertos en trabajo remoto, un contrato laboral con su familia; definir reglas y rutinas.

El trabajo remoto seguirá aumentando, requiere de un cambio de pensamiento y adaptación por parte de trabajadores y empresarios; en algunos países de la unión Europea las empresas reconocen pagos a los trabajadores por cuentas de internet y energía eléctrica y asumen el costo de sillas ergonómicas y escritorios, según cifras del ministerio de trabajo, en Colombia se pasó de 122 mil teletrabajadores a casi 4 millones de personas en estas condiciones, es por esto que hay que seguir reglamentando esta modalidad.

Alex Granados Trujillo

No hay comentarios:

Publicar un comentario