miércoles, 27 de enero de 2016

ALCALDE DE IBAGUÉ  VERSIÓN  2.0


Finalizando el 2014, con unos jóvenes amigos con los cuales hemos participado en movimientos sociales y políticos, manifestaciones etc... Veíamos como se perfilaba la perpetuación en el poder local, de los que llamamos: “los mismos con las mismas” y como sin esperanza alguna, de no ver un candidato distinto, ni un partido político que se pensará de verdad la ciudad de Ibagué, empezamos a imaginarnos que personaje de Horror del cine sería nuestro candidato, al estilo de las elecciones presidenciales de Ucrania en 2014 donde Dark Vader, el villano de la saga la Guerra de las Galaxias era candidato. Pensábamos hacer lo mismo aquí, hacer una sátira política y demostrar lo deslegitimado que están los procesos democráticos en nuestra ciudad.

Iniciando el 2015, el plan se nos dañó para nuestra fortuna, toda vez que un grupo de jóvenes y líderes empezaron a coquetearle al ex secretario de Gobierno y de salud del distrito capital, Guillermo Alfonso Jaramillo, para que fuera candidato a la alcaldía de Ibagué y ayudara a rescatar esta ciudad del evidente clientelismo, y desorden y del Hastió por la administración de Luis H Rodríguez, que es la misma que de los dos alcaldes anteriores.

Me invitaron algunos conocidos para ser parte de esa campaña y tímidamente empecé a asistir a las reuniones de trabajo, donde debo decir conocí algunas personas maravillosas, muy pilos, y con sueños, gente joven y adulta en la misma sintonía; pensándose la ciudad como una sociedad cosmopolita, donde las personas se sepan y se sientan ciudadanos, no excluidos, si no miembros de una sociedad con plenos derechos.

Con todas las dificultades del caso, luchando contra las maquinarias, sin plata, colocando nuestro tiempo, esfuerzo y dinero, todos pusimos algo, nunca nos dieron nada, ni nos pagaron, ni una bolsa de agua recibimos por parte de la campaña comentábamos con un amigo, todo era “por corazón por Ibagué”.

Ganamos las elecciones, los jóvenes que estábamos allí, no lo creíamos, nunca habíamos ganado algo en política, solo teníamos  derrotas y frustraciones, nos supo a gloria ese momento, sobre todo porque creímos que vencimos al establecimiento y la clase politiquera de la ciudad que No logro perpetuarse una vez más.  

Lo más prudente es esperar los primeros 100 días de un gobierno para conocer su plan de desarrollo, y  la ruta de navegación de los cuatro años de administración. Pero desde la misma posesión fuimos testigos de las alianzas con los dirigentes de cambio radical, obvio que entiendo que ese partido tiene bastante poder en el país y andan en campaña para llevar a la presidencia a su líder German Vargas Lleras, y es deber tener buenas relaciones con todos, pero nombrar a uno de sus representantes como secretario de despacho, ¿no es un síntoma de Incoherencia política? En campaña, Jaramillo hablaba de evitar que se perpetuaran los “trillizos” “los cuatrillizos” (así le decía a los alcaldes anteriores) en ese momento apoyados por cambio radical, y hasta en un acto de campaña los trato de “ratas” (acto al que asistí).



La cabeza visible de cambio radical, el ex congresista Emilio Martínez Rosales, quien recordemos tiene muerte política y estuvo en la cárcel por robar los dineros públicos de la cámara de representantes cuando fue presidente de esa corporación; puso a su hermana, Rosmery, una profesora, a ser candidata al senado.
En la Alcaldía pasada tenían como cuota politiquera la secretaría de salud y otros contratos.
Me tiene muy sorprendido que el Alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo tenga pactos con ellos, luego que una cosa fue el discurso en campaña y otra las actuaciones como alcalde, es decir es una Nueva Versión de sí mismo, como pasa con los software, ahora veo un Guillermo Alfonso Jaramillo Versión 2.0.
Lo anterior es lo que más me molesta y he expresado mis críticas en redes sociales, frente a varias actuaciones no tan sanas, (nombrar el cuestionado gerente de la empresa de acueducto, la contratación de docentes rurales con una universidad cuestionada, una la improvisada consulta popular minera).

El Dr. Jaramillo debería comprender que ya no está en campaña, la gente no es tonta y comenta que existe mucho espectáculo mediático sin acciones efectivas (ejemplo: dijo que sancionaría los contratistas irresponsables de las obras juegos nacionales a penas se posesionara y solo ha ido a las obras a tomarse fotos para el Facebook).  Él fue quien le puso fecha para sancionar, no fui yo, qué necesidad hay entonces de apresurarse con declaraciones a la prensa sin consultar sus asesores jurídicos.

Una cosa es la Moral hablada y otra es la moral vivida, tengo varios testimonios de amigos y conocidos algo preocupados, obviamente debemos darle una espera, sin embargo es necesario que el Nuevo Alcalde no olvide su discurso y el entusiasmo que le contagio a muchos jóvenes que agotados de la politiquería, le confiaron su voto. El alcalde debería hablarles.

Por último, expreso mi sentimiento de pesar por la manera grosera con la que me han atacado en redes sociales algunos colaboradores de Jaramillo, ellos antes mis compañeros de campaña, me acusan de Incoherente, Lo siento, no fui yo el que cambio el discurso y hace pactos con el Partido cambio radical, el de la incoherencia política es otro; El Unanimismo es fatal en cualquier democracia, y si pretenden que les celebre todo y aplauda, pues NO, no les acepto eso, y que me acusen que soy un resentido porque no me dan contratos, Qué forma tan baja de atender a las críticas, no me importa, no necesito de eso, acúsenme de lo que quieran! .

"Yo tengo que ser Rígido con mis amigos, muchísimo más con los que conozco"  Por lo tanto así como apoye la campaña a la Alcaldía de Ibagué, estoy en la obligación de exigirle.  Así lo he manifestado antes citando al profesor Antanas Mockus: “En elecciones, son dos meses para pensar, un mes para decidir, un día para votar y Cuatro años para Exigir”  Y ese ejercicio es el que estoy haciendo, exigiendo!

  
Si al Alcalde le va bien, a toda la ciudad le irá bien; no la va a tener fácil, los enemigos políticos están listos para sabotearlo y es allí cuando requiere el respaldo popular, pero lo que siento es que ese respaldo lo está perdiendo,  por Jaramillo no voto gente comprada, estoy muy seguro y confiado de eso,  quienes votamos por Guillermo Alfonso lo hicimos de buena Fe.    

Mucha Suerte señor Alcalde de Ibagué, por mi salud mental, no lo critico más



Alex Fernando Granados Trujillo 

1 comentario:

  1. Alex comparto algunas de sus apreciaciones, tiene razón y todo el derecho de expresar su inconformismo, el cual.me consta no es por puestos, si por profunda convicción, pero yo sigo creyendo en el dr Jaramillo y prefiero darle un compas de espera.

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