ALCALDE DE IBAGUÉ VERSIÓN
2.0
Finalizando
el 2014, con unos jóvenes amigos con los cuales hemos participado en
movimientos sociales y políticos, manifestaciones etc... Veíamos como se
perfilaba la perpetuación en el poder local, de los que llamamos: “los mismos
con las mismas” y como sin esperanza alguna, de no ver un candidato distinto,
ni un partido político que se pensará de verdad la ciudad de Ibagué, empezamos
a imaginarnos que personaje de Horror del cine sería nuestro candidato, al
estilo de las elecciones presidenciales de Ucrania en 2014 donde Dark Vader, el
villano de la saga la Guerra de las Galaxias era candidato. Pensábamos hacer lo
mismo aquí, hacer una sátira política y demostrar lo deslegitimado que están
los procesos democráticos en nuestra ciudad.
Iniciando
el 2015, el plan se nos dañó para nuestra fortuna, toda vez que un grupo de
jóvenes y líderes empezaron a coquetearle al ex secretario de Gobierno y de
salud del distrito capital, Guillermo Alfonso Jaramillo, para que fuera
candidato a la alcaldía de Ibagué y ayudara a rescatar esta ciudad del evidente
clientelismo, y desorden y del Hastió por la administración de Luis H
Rodríguez, que es la misma que de los dos alcaldes anteriores.
Me
invitaron algunos conocidos para ser parte de esa campaña y tímidamente empecé
a asistir a las reuniones de trabajo, donde debo decir conocí algunas personas
maravillosas, muy pilos, y con sueños, gente joven y adulta en la misma
sintonía; pensándose la ciudad como una sociedad cosmopolita, donde las
personas se sepan y se sientan ciudadanos, no excluidos, si no miembros de una
sociedad con plenos derechos.
Con
todas las dificultades del caso, luchando contra las maquinarias, sin plata,
colocando nuestro tiempo, esfuerzo y dinero, todos pusimos algo, nunca nos
dieron nada, ni nos pagaron, ni una bolsa de agua recibimos por parte de la
campaña comentábamos con un amigo, todo era “por
corazón por Ibagué”.
Ganamos
las elecciones, los jóvenes que estábamos allí, no lo creíamos, nunca habíamos
ganado algo en política, solo teníamos
derrotas y frustraciones, nos supo a gloria ese momento, sobre todo
porque creímos que vencimos al establecimiento y la clase politiquera de la
ciudad que No logro perpetuarse una vez más.
Lo más
prudente es esperar los primeros 100 días de un gobierno para conocer su plan
de desarrollo, y la ruta de navegación
de los cuatro años de administración. Pero desde la misma posesión fuimos
testigos de las alianzas con los dirigentes de cambio radical, obvio que
entiendo que ese partido tiene bastante poder en el país y andan en campaña
para llevar a la presidencia a su líder German Vargas Lleras, y es deber tener
buenas relaciones con todos, pero nombrar a uno de sus representantes como
secretario de despacho, ¿no es un síntoma de Incoherencia política? En campaña,
Jaramillo hablaba de evitar que se perpetuaran los “trillizos” “los
cuatrillizos” (así le decía a los alcaldes
anteriores) en ese momento apoyados por cambio radical, y hasta en un acto
de campaña los trato de “ratas” (acto al
que asistí).
La
cabeza visible de cambio radical, el ex congresista Emilio Martínez Rosales,
quien recordemos tiene muerte política y estuvo en la cárcel por robar los
dineros públicos de la cámara de representantes cuando fue presidente de esa
corporación; puso a su hermana, Rosmery, una profesora, a ser candidata al
senado.
En la
Alcaldía pasada tenían como cuota politiquera la secretaría de salud y otros
contratos.
Me
tiene muy sorprendido que el Alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo tenga pactos
con ellos, luego que una cosa fue el discurso en campaña y otra las actuaciones
como alcalde, es decir es una Nueva Versión de sí mismo, como pasa con los
software, ahora veo un Guillermo Alfonso Jaramillo Versión 2.0.
Lo
anterior es lo que más me molesta y he expresado mis críticas en redes
sociales, frente a varias actuaciones no tan sanas, (nombrar el cuestionado gerente de la empresa de acueducto, la
contratación de docentes rurales con una universidad cuestionada, una la
improvisada consulta popular minera).
El Dr.
Jaramillo debería comprender que ya no está en campaña, la gente no es tonta y
comenta que existe mucho espectáculo mediático sin acciones efectivas (ejemplo: dijo que sancionaría los
contratistas irresponsables de las obras juegos nacionales a penas se
posesionara y solo ha ido a las obras a tomarse fotos para el Facebook). Él fue quien le puso fecha para sancionar,
no fui yo, qué necesidad hay entonces de apresurarse con declaraciones a la
prensa sin consultar sus asesores jurídicos.
Una
cosa es la Moral hablada y otra es la moral vivida, tengo varios testimonios de
amigos y conocidos algo preocupados, obviamente debemos darle una espera, sin
embargo es necesario que el Nuevo Alcalde no olvide su discurso y el entusiasmo
que le contagio a muchos jóvenes que agotados de la politiquería, le confiaron
su voto. El alcalde debería hablarles.
Por
último, expreso mi sentimiento de pesar por la manera grosera con la que me han
atacado en redes sociales algunos colaboradores de Jaramillo, ellos antes mis
compañeros de campaña, me acusan de Incoherente, Lo siento, no fui yo el que cambio
el discurso y hace pactos con el Partido cambio radical, el de la incoherencia
política es otro; El Unanimismo es fatal
en cualquier democracia, y si pretenden que les celebre todo y aplauda,
pues NO, no les acepto eso, y que me acusen que soy un resentido porque no me
dan contratos, Qué forma tan baja de atender a las críticas, no me importa, no
necesito de eso, acúsenme de lo que quieran! .
"Yo
tengo que ser Rígido con mis amigos, muchísimo más con los que conozco" Por lo tanto así como apoye la campaña a
la Alcaldía de Ibagué, estoy en la obligación de exigirle. Así lo he manifestado antes citando al profesor
Antanas Mockus: “En elecciones, son dos meses para pensar, un mes para decidir,
un día para votar y Cuatro años para Exigir” Y ese ejercicio es el que
estoy haciendo, exigiendo!
Si al Alcalde le va bien, a toda
la ciudad le irá bien; no la va a tener fácil, los enemigos políticos están
listos para sabotearlo y es allí cuando requiere el respaldo popular, pero lo
que siento es que ese respaldo lo está perdiendo, por Jaramillo no voto gente comprada, estoy
muy seguro y confiado de eso, quienes
votamos por Guillermo Alfonso lo hicimos de buena Fe.
Mucha Suerte señor Alcalde de
Ibagué, por mi salud mental, no lo critico más
Alex
Fernando Granados Trujillo

Alex comparto algunas de sus apreciaciones, tiene razón y todo el derecho de expresar su inconformismo, el cual.me consta no es por puestos, si por profunda convicción, pero yo sigo creyendo en el dr Jaramillo y prefiero darle un compas de espera.
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